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Suicidios, asesinatos, accidentes increíbles y fatales deprecian el valor de una casa en Hong Kong hasta ofertas irresistibles; ¿tú vivirías donde alguien murió trágicamente?

Aunque parezca un tanto increíble, cazadores de gangas en Hong Kong buscan con frenesí casas que cuenten con la singular historia de haber albergado una muerte trágica: suicidios, asesinatos, accidentes increíbles y fatales. Esto porque según ciertas superstición, el fantasma del difunto transmite su mala fortuna a los nuevos ocupantes y, por lo tanto, el valor de la propiedad cae drásticamente.

Esta creencia es tan importante entre los hongkoneses que incluso forma parte de la ley correspondiente, que otorga a los compradores el derecho e informarse exhaustivamente sobre los incidentes ocurridos en la propiedad antes de iniciar un trato formal. Así, las casas embrujadas (hongza en cantonés) tienen un lugar especial en el mercado local de bienes raíces.

Para los corredores, sin embargo, son oportunidades únicas de hacer un buen negocio, pues una muerte trágica puede depreciar el inmueble entre un 20% y un 40% de su valor normal, dependiendo del tipo de suceso ocurrido ahí.

Pero no todas las personas que habitan en una urbe como Hong Kong creen tan fervientemente en los preceptos del feng shui de donde surge esta superstición. De hecho son sobre todo los extranjeros (conocidos en la jerga local como gweilos) quienes terminan adquiriendo la propiedad.

¿Tú vivirías en el departamento situado en un piso 36 desde donde un jugador de fútbol americano se arrojó para matarse? ¿O en la casa de una mujer divorciada que se envenenó quemando carbón dentro de su casa y cuyo cadáver fue hallado un mes después? ¿O en otro lugar donde también una mujer fue atacada con un machete y mutilada por su empleada doméstica?

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