Etiquetas

,


La gente de PETA —cuyas acciones en defensa de los derechos animales son ampliamente publicitadas por su vistosidad— interpuso recientemente una demanda en los tribunales estadounidenses en contra del célebre parque acuático SeaWorld, arguyendo que los animales deberían gozar de la misma protección constitucional que las personas.

PETA considera que SeaWorld viola la prohibición de la esclavitud vigente en los Estados Unidos y que emana de su ley suprema, obligando a orcas a vivir sin su consentimiento en tanques y realizar diariamente espectáculos varios en los centros de entretenimiento que la empresa tiene en California y Florida.

El equipo legal de SeaWorld consideró el asunto una pérdida de tiempo y de recursos, a pesar de que, al principio, un juez en San Diego escuchó al abogado de cinco de estos cetáceos, Jeffrey Kerr, quien expuso sus razones ante una corte federal —algo hasta entonces inédito:

Por primera vez en la historia de nuestra nación, una corte federal escuchó los argumentos a propósito de que los seres vivos, que respiran y sienten, tienen derechos y pueden ser esclavizados simplemente porque no nacieron humanos.

Sin embargo, el juez terminó desechando el caso por considerar que no hay forma de que la 13ª enmienda se aplique a “no-personas como las orcas”. “Tanto las fuentes históricas como contemporáneas revelan que el término ‘esclavitud’ y ‘servidumbre involuntaria’ se refieren solo a personas”, dijo el juez, Jeffrey Miller.

Con todo, quizá este sea un primer momento que anuncie la salvaguarda legal de todo ser viviente.

Anuncios