Definido como “un músico botánico maniaco”, Junji Koyama es capaz de transforma prácticamente cualquier vegetal (o fruta) en un instrumento musical –más allá de que sea capaz o no se de sacarles sonidos melodiosos (no se compara con lo que logra la Orquesta de Vegetales), no hay duda que logra hacerlos simular un instrumento musical, generalmente de aliento, de manera altamente creativa. El talento de Koyama es sobre todo el de un escultor, labrando las verduras para que surga cierta cualidad sonora. Entre los grandes éxitos de este histriónico compositor están tonadas interpretadas con lechugas, calabazas, plátanos, zanahorias, rábanos, pepinos, etc.

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